jueves, 20 de octubre de 2011

Una pequeña reflexión optimista

Supongo, y me parece muy bien, que todas las personas con el paso de los años vamos acercándonos cada vez más a la madurez y a la realización personal, viendo cómo se cumplen nuestros sueños en el mejor de los casos, y dejando atrás a seres queridos en el peor. Sólo tenemos una vida, pero podemos hacer con ella más de lo que imaginamos... Creo que a veces nos pasa eso, pensamos que algo es imposible para nosotr@s y nisiquiera lo intentamos. Error. Los sueños son los impulsos que mueven nuestro cuerpo, nuestro corazón y nuestra capacidad. No siempre es fácil, y encontraremos muchos obstáculos por el camino pero, en más ocasiones que menos, todo es posible.

sábado, 10 de septiembre de 2011

La Noviolencia como puente entre el autoperfeccionamiento personal y la mejora social.

En el siguiente ensayo se proponen una serie de actuaciones y de premisas desde las cuáles trabajar y acercarnos a una sociedad lo más pacífica y noviolenta posible, desde la acción individual hasta la comunitaria y/o colectiva.

En primer lugar dejaremos claro el significado de violencia, entendiéndola en un sentido extenso, se trata del uso sistemático de deshumanización del otro. Además, la violencia tiene la característica de deshumanizar a su vez a la persona que la ejerce.
Como ejemplo importante de expresión de violencia a lo largo de la historia, cabe destacar el siglo XX como posiblemente el más sangriento (holocausto nazi, dos Guerras Mundiales, genocidios…)

Desde el aprendizaje y la puesta en práctica de ciertos conceptos, tales como la democracia, el pacifismo, los Métodos Alternativos de Solución de Conflictos (MASC), etc., se plantearán diferentes métodos noviolentos con el fin de definir un camino a seguir en la vida diaria, de cara al autoperfeccionamiento personal, y como consecuencia, para la mejora social y mundial (de la acción local, a la global).

La democracia nos ofrece la posibilidad de una amplia participación ciudadana (ciertas libertades sociales, económicas y culturales, derecho al voto político, relativa igualdad de oportunidades…), sin embargo se decide en base a lo que opine la mayoría y cuenta con limitaciones para algunos usuarios, rasgos que no se identifican directamente con el movimiento de Noviolencia, pues éste siempre busca el consenso y la acción. Por tanto, no sería un concepto a rechazar, sino más bien a complementar y a mejorar.

Los Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos son muy útiles a la hora de intentar solucionar un conflicto surgido por, o derivado en violencia física, verbal, psicológica, emocional.
La mediación, la negociación, el arbitraje, la conciliación, son algunos de estos instrumentos que nos ayudan a encontrar resultados pacíficos y que, al mismo tiempo, fortalecen las habilidades sociales y otras capacidades como la empatía y la cooperación de las personas que los ponen en práctica.

Por oto lado, el pacifismo es el conjunto de doctrinas encaminadas a mantener la paz entre las gentes y las naciones. Lógicamente se opone a la guerra y a todas las formas de violencia.

La paz puede ser negativa (ausencia de violencia directa) o puede ser positiva (situación social donde se satisfacen todas las necesidades humanas básicas, se entiende que también las del medio ambiente, hasta donde es socialmente posible). En ésta última paz positiva los conflictos se gestionan de forma noviolenta.
La paz positiva o paz perfecta se considera un horizonte normativo, algo que en principio no alcanzaremos, pero que es nuestro fin.

La Noviolencia es la acción, un medio o herramienta a seguir para conseguir acercarnos cada vez más a nuestra meta final desde las sociedades imperfectas en las que convivimos.

Abriremos, pues, nuestros horizontes socioculturales y mentales (yo diría que muchas personas de hoy en día sufrimos a menudo de mente hermética) para sumergirnos en otras culturas y en otros espacios cargados de importantes filosofías noviolentas.

Gandhi, por ejemplo, está considerado como uno de los principales representantes e impulsores del pacifismo moderno. Su historia empieza en la India, donde el hinduismo comenzaba a quedarse un poco obsoleto, ya que básicamente sólo se obedecían los dictados de los sacerdotes hinduistas o ministros de culto hindú.
Fue entonces cuando la filosofía de Buda (persona hinduista cuyo nombre real era Siddhartha Gautama) alcanzó mayor protagonismo con su propuesta sobre la liberación de los deseos y la renuncia del yo para comprender que somos materia orgánica pasajera.
A partir de este momento la tendencia religiosa del Budismo inicia su expansión, pasando por países como China o Corea, hasta llegar a Japón, donde dicha filosofía derivará en el Zen.

Como individuo ilustre del Zen encontramos a Bruce Lee, quien decía que nuestros límites no nos vienen dados, sino que nos limitamos a nosotros mismos antes de intentarlo. Nada es imposible, según él, sólo son fases que vamos alcanzando y superando.
Dentro de la filosofía zen, la manera de enseñar se sustenta en la autonomía, pues el alumno/a debe aprender por sí sólo, sin que el profesor le imponga sus conocimientos ni sus métodos en ningún momento. Este método consigue un óptimo desarrollo personal y social, permitiendo a las personas expresarse a través de sus potencialidades y de su propio estilo de trabajo (Jeet Kune Do).

Para finalizar esta introducción teórica sobre el tema que nos atañe en el ensayo, se describen a continuación los dos primeros principios de la Noviolencia según Gandhi, así como algunos otros métodos conocidos de la materia.

Ahimsa, es el primero de ellos y viene a decir que no se debe hacer daño a ningún ser vivo, de esta manera te identificas con el resto. También es uno de los principios del hinduismo. Conlleva actitudes y comportamientos como la empatía y la compasión.

Satyagraha fue el nombre que dieron los gandhianos al segundo principio y significa búsqueda de la verdad. Es el método de la Ahimsa y su objetivo es lograr un cambio, pretendiendo convencer al oponente, con tiempo, paciencia y habilidades sociales pacíficas. Satya es la verdad, concepto relativo a veces, ya que por un lado Gandhi decía que dios era la verdad, aunque también por otro lado se considera verídico todo aquello que tiene coherencia (una premisa importante para la vida terrenal).

Por otro lado, según los Métodos de Acción Noviolenta de Gene Sharp podemos emplear una serie de opciones tales como presiones públicas y privadas noviolentas, declaraciones de intenciones, comunicaciones en forma de rótulos gigantes aéreos o terrestres, gestiones colectivas como simulacros de premios o reconocimientos ridiculizantes, actos públicos simbólicos como desnudos de protesta, homenajes en cementerios, asambleas de apoyo y foros de información, el silencio total, el boicot y las huelgas, la desobediencia social, el refugio, negarse a consumir ciertos productos o servicios, retiro de depósitos bancarios, embargos comerciales a nivel internacional, escritos y discursos promoviendo la resistencia, ocupación de espacios por ejemplo haciendo sentadas como signo de oposición, no-cooperación con políticas injustas o ilegítimas, invasiones y obstrucciones noviolentas (generalmente temporales), intervención social con objeto de establecer nuevos modelos de comportamiento social (podría ser haciendo teatro callejero o practicando el tortuguismo: tipo clientes haciendo sus compras lo más lento posible), intervenciones económicas como el “dumping” (vender una mercancía a bajo precio) o las compras monopólicas, esto es, acaparar lo que el adversario necesita, y finalmente, entre otras muchas, actuaciones políticas tales como la sobrecarga de sistemas administrativos, la publicación de la identidad de agentes secretos o el establecimiento de una doble soberanía y de gobiernos paralelos.

Como hemos ido viendo en toda esta introducción, existen ya bastantes experiencias sobre la práctica de la Noviolencia, además de todas aquellas formas que se nos ocurran de acuerdo a sus principios y a la situación concreta a la que queramos hacer frente. Esto es, actuar, participar, formar parte, expresar el descontento o la controversia frente a la injusticia determinada.

Me parece especialmente interesante la manera de vivir que propone el budismo, basada en el respeto a cualquier ente viviente, así como la metodología para el proceso de enseñanza – aprendizaje planteada por el zen, ya que considero que la solución a muchos de los problemas que encontramos en la actualidad reside en la actitud y en la educación de algunos individuos, incluso yo diría, de una minoría.

Ser una persona noviolenta implica muchos detalles, desde un uso adecuado y cuidado del lenguaje, pasando por el autocontrol de ciertos impulsos (a fin de evitar resultados negativos y de no salirse de la filosofía que llevamos), hasta la consideración y conocimiento de todas las expresiones culturales, artísticas, políticas, sociales, jurídicas y legales que afecten para la consecución de objetivos y acciones noviolentas.

Vivimos en un mundo cargado de conflictos de múltiple calibre, donde normalmente los más cotidianos y sencillos se solucionan pacíficamente, pero también donde los conflictos de mayor alcance (en ámbitos como el comercio o las relaciones internacionales), desgraciadamente, no se resuelven como bien podrían, sino que están fuertemente maltratados y mal gestionados a conciencia.
Todos y todas conocemos este tipo de realidades mundiales que son así por cuestiones de intereses individualistas, clasistas, egoístas, etc., y es precisamente en este terreno donde encontramos algunos de los principales resultados esperados de la acción noviolenta, es decir, que desaparezcan la desigualdad sociocultural, los fraudes fiscales y políticos, los privilegios jurídicos y sociales ridículos y fuera de lugar, en definitiva, todo lo que no respete los derechos humanos de todas las personas del mundo.

Curioseando en los enlaces de la bibliografía utilizada para este trabajo, encuentro la definición de vida sencilla. Hace referencia a una forma de vida no agresiva en su más amplio sentido y me resulta importante señalarla.
La simplicidad voluntaria o vida simple es un estilo de vida que las personas pueden seguir por varias razones como la espiritualidad, la salud, el ecologismo, etc. Otros pueden seguir dicha simplicidad en su vida por razones de justicia social, rechazo al consumismo o porque es la forma de vivir que más felicidad les aporta.
Algunas personas pueden enfatizar un rechazo a los valores occidentales en general, mientras otros escogen vivir de forma más sencilla por razones de prioridad individual, o por un sentido de economía personal y colectiva dentro de un estilo de vida enmarcado en el anticonsumismo.
Aunque el ascetismo (búsqueda de la perfección espiritual) puede parecerse a la simplicidad voluntaria, no todos los practicantes de ésta última son ascéticos.

Como propuestas y propósitos personales para tal complejidad, se me ocurren, por el momento, ampliar conocimientos sobre la Noviolencia, concepto con el que me siento realmente identificada aunque reconozco su grado de dificultad llevado a la práctica, así como viajar, para conocer de primera mano, a las zonas donde nacieron o se desarrollan filosofías y formas de vida pacíficas y noviolentas.

Termino recordando las veces en las que mi madre me dice que no debo vivir creyendo en la utopía… y sonrío pensando que estoy casi segura de que lo que deseo es posible, simplemente es una cuestión de voluntad, de ser coherente y constante.

martes, 23 de agosto de 2011

martes, 9 de agosto de 2011

Ghana, un conflicto medioambiental.

La obsolescencia programada es un concepto que todas y todos sufrimos actualmente, aunque algunos no conocen ni su nombre, y cuyo auge en nuestras sociedades comenzó unos 20 años después de la caída del muro de Berlín.

Desde demandas colectivas en EE.UU. llevadas a los tribunales por el tema de la no reemplazabilidad de ciertos productos, así como a propósito de la vida útil de la batería de los Ipods, por ejemplo; hasta las bombillas, la ropa, los electrodomésticos, los aparatos electrónicos… prácticamente todo está contaminado por esta mala práctica, que acarrea consigo enormes cantidades de residuos, sin dejar de lado la frustración respecto a la ética de algunos ingenieros y de los consumidores.

“La moda” es que diseñamos para que los productos tengan una vida corta, mientras nuestro día a día se llena de grandes empresas sin política medioambiental y los residuos electrónicos llegan en grandes masas a países del Sur, como ocurre en el caso de Ghana.
Esta práctica esta prohibida por un tratado internacional, pero quien lo hace se resguarda declarándolos productos de segunda mano.

El 80% de los productos no puede repararse, convirtiendo algunas zonas del país en auténticos y gigantes vertederos, cargándose la flora, la fauna, los ríos… convirtiéndose así en basureros del mundo.

A Ghana, llegan por barco contenedores llenos de computadoras, monitores y televisores usados y estropeados, de marcas como Philips, Sony, Microsoft, Nokia, Dell, Canon y Siemens, procedentes de países europeos y etiquetados de forma fraudulenta como “bienes de segunda mano” (unos 600 contenedores al mes).

¿Qué conflictos y consecuencias ocurrirían en Ghana en un futuro próximo si se mantiene esta amenaza, casi realidad, de catástrofe medioambiental?

En África los artículos electrónicos se convierten en un gran problema medioambiental, debido a que sus componentes suelen ser peligrosos.
En los países ricos su eliminación sería costosa debido a la necesidad de tratar estos componentes, por lo que resulta mucho más barato enviar los residuos al continente africano.

Si repasamos el marco legal del comercio de productos de desecho, dice claramente que los residuos y artículos peligrosos, incluidos los electrónicos, no pueden ser exportados a países en vías de desarrollo, puesto que no cuentan con las infraestructuras necesarias, ni con la tecnología suficiente como para llevar a cabo el tratamiento de los desechos de una manera correcta con el medio ambiente.
Cuando los productos llegan a tierra firme, los comerciantes de segunda mano seleccionan las mejores piezas. El resto se envía al vertedero de Agbogbloshie por una pequeña tasa. Pero la acumulación de basura electrónica ya sobrepasa todos los límites.

Lo peor de todo es que los artículos no son tratados como deberían. La mayoría se almacenan a varios metros de altura o son quemados al aire libre. Esto supone una liberación de residuos tóxicos medioambientales que se esparcen por el terreno y por el aire.

De esta manera, un niño que lleva un cargamento de componentes eléctricos después de ser incinerados está directamente expuesto a sustancias químicas tóxicas en el ambiente.

En este sentido, Greenpeace hace una campaña para exigir urgentemente a los productores de aparatos electrónicos que quiten los componentes químicos, y se responsabilicen de ellos hasta el fin de su vida útil.

Además, Greenpeace ha publicado un informe sobre contaminación química en los emplazamientos de reciclaje y gestión de residuos electrónicos en Ghana, en el que se revela que existe una contaminación severa por sustancias peligrosas en los cementerios de residuos electrónicos de este país africano.

"Muchas de las sustancias que hemos detectado son altamente tóxicas, algunas pueden afectar al desarrollo del sistema reproductor de los niños y otras pueden alterar su desarrollo cerebral y del sistema nervioso”, señaló Kevin Brigden, de la Unidad Científica de Greenpeace Internacional.

Un grupo de investigadores de Greenpeace, entre los que se encontraba un científico, visitaron dos plantas de reciclaje de residuos electrónicos en Ghana. Una de ellas se encontraba en el mercado de Agbogbloshie, en Accra, el centro neurálgico del reciclaje de este tipo de residuos en Ghana, y otra en la ciudad de Korforidua. Las muestras se recogieron en lugares donde tienen lugar las quemas a cielo abierto de los residuos electrónicos, así como en una pequeña laguna, en Agbogbloshie.

Algunas de las muestras contienen metales tóxicos, entre los que se ha detectado plomo en cantidades 100 veces superiores a las muestras de suelos y sedimentos no contaminados.

También se ha encontrado que en la mayoría de las muestras otras sustancias químicas como los ftalatos, grupo de sustancias conocidas por alterar la reproducción sexual. Además, una de las muestras analizadas contiene altos niveles de dioxinas cloradas, cuya consecuencia más importante en el cuerpo humano es la capacidad de provocar cáncer.

La naturaleza y magnitud de la contaminación química que se ha detectado en Ghana es similar a la que ya había detectado Greenpeace en anteriores análisis realizados en China e India, en lugares donde se realizaba la quema a cielo abierto de residuos electrónicos.

Ésta práctica no sólo contamina el medio ambiente sino que, además, expone a los trabajadores a partículas de polvo y humos potencialmente tóxicos.
Este “reciclaje” básico se realiza en busca de las partes metálicas, principalmente aluminio y cobre, que se vende, aproximadamente a dos euros cada cinco kilos.

Como podemos observar y deducir, la economía del despilfarro desarrollada e impuesta en la mayoría de los países del norte frente a la economía del decrecimiento y a los diferentes movimientos a nivel mundial que están apareciendo contra esta superproducción y “malproducción” (es decir, de vida corta y con materiales, muchas veces, tóxicos), es propia y característica de los países del norte.

La idea de tirar algo que se estropea, sin intentar repararlo, es algo que prácticamente no existe en la idiosincrasia de las gentes de los países del sur.

Apple, por ejemplo, alardea de ser una empresa ecologista, pero es una de las que más residuos producen con su obsolescencia programada.

La naturaleza, en cambio, no produce residuos, sólo nutrientes.

Es necesario pues, replantear nuestro tipo de economía y nuestros valores culturales y sociales. En este sentido, la revolución del decrecimiento muestra la necesidad de un cambio de lógica que intenta romper con el discurso eufórico del crecimiento infinito, viable y sostenible...

Algunas son las acciones a favor de este planteamiento, como en el caso de la Eurocámara, por su parte, que exigirá a partir de ahora normas más estrictas para mejorar la gestión de los residuos eléctricos y electrónicos que se producen en la Unión Europea.

Se han propuesto nuevos objetivos de recogida, reciclaje y reutilización, así como medidas para reducir la carga administrativa de las empresas (mediante la unificación de los sistemas de registro e información y también reduciendo el número de categorías de productos para simplificar los trámites).

Los europarlamentarios también han reclamado normas para prevenir la exportación ilegal de estos residuos a países en desarrollo, como ha estado ocurriendo durante muchos años en Agbogbloshie, Ghana.
En todo caso, la advertencia de la Eurocámara es clara: ya no van a permitir que se sigan desechando residuos de forma incontrolada.

Como tantas y tantas medidas y compromisos tomados por la comunidad europea e internacional, tendremos la oportunidad de ver, incluso de comprobar, los esperanzadores resultados.

Tanto las autoridades públicas, como los fabricantes y los consumidores, tendrán que poner algo de su parte para garantizar la recogida y el reciclaje de los productos eléctricos y electrónicos.

El Parlamento Europeo exigirá a los Estados miembros recoger, como muy tarde en 2016, como mínimo, el 85% de los residuos generados.
Además, para 2012, se tendrán que recoger, al menos, cuatro kilogramos de residuos por persona, aunque también se va a promover el reciclaje.

El objetivo del reciclaje que recomienda la Eurocámara para 2016 es de entre el 50 y el 75%, dependiendo de la categoría del producto. Algunos residuos quedarán exentos de la norma, como los módulos fotovoltaicos de los paneles solares, que deben ser tratados por profesionales.

En cuanto a los productores, deberán crear diseños ecológicos que faciliten el desarmado, el reciclaje y la reutilización de sus productos, así como reducir las emisiones de sustancias peligrosas.

He aquí la esencia de la propuesta de Educación para la vida: Reducir, Reusar y Reciclar.

Género y Paz

La situación de la mujer víctima de violaciones a lo largo de la historia abarca un gran espectro, en el sentido de que éstas han sido sufridas sin importar la étnia, el lugar, la edad, el pensamiento o la conciencia de la mujer víctima directa, ni de las colaterales.

En el año 2008, a través de la Resolución 1820 aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se establecen las violaciones como un arma de guerra y/o destrucción masiva. Hagamos un pequeño viaje a través del tiempo para ejemplificar esta actividad atroz pero real, a lo largo del conocido planeta Tierra.
En muchas guerras las mujeres se convierten en objetivo para castigar a la comunidad enemiga. Las guerras en Bosnia y Ruanda pusieron de manifiesto la realidad de las violaciones sistemáticas en tiempos bélicos, en el pasado, en el presente y confirmada cada vez en más países.

En el cuerpo de la mujer se escenifica el odio hacia el enemigo y las ansias de su destrucción: la violación puede ser pública, en presencia de sus familiares; por otro lado, a veces padres y familiares son obligados y forzados a violar a sus hijas y seres queridos. Mujeres, menores, (ocasionalmente hombres)… son las víctimas principalmente escogidas para la despreciable práctica de la violación. Todo en un intento de anularles como personas y de perpetuar la victoria sobre la comunidad “contraria”, cargando a sus mujeres con los hijos de sus enemigos, incluso en algunos casos, forzándolas a casarse con sus verdugos para poder sobrevivir.

Situándonos en lo más antiguo de la historia contada por las religiones cristiana y judía (incluso por la musulmana), en el Antiguo Testamento, por ejemplo, podemos encontrar y leer historias de violaciones a mujeres a manos de las tribus conquistadoras. Lo cuál nos ejemplifica de alguna manera que este comportamiento se repite durante las guerras cualquiera que sea el contexto religioso, temporal o conceptual.

Desde otras civilizaciones como la griega, en su época antigua caracterizada por la mitología, podemos resaltar anécdotas como la de Helena de Troya (o Helena de Esparta). En ella se cuenta la historia de Helena, quien era famosa por su belleza desde que era niña. Un día fue raptada por el héroe ateniense Teseo, en compañía de su amigo Pirítoo. Tras capturarla echaron a suertes a la doncella, correspondiéndole a Teseo. Cuando éste quiso llevarla a la ciudad de Atenas, se encontró con la negativa de la población respecto a su entrada. Tras una serie de circunstancias, Helena fue rescatada por los Dioscuros, dos famosos héroes hijos de Zeus, quienes a su vez tomaron como prisioneras a la madre de Teseo y a la hermana de Pirítoo, conduciéndose hasta Esparta para hacerlas esclavas de Helena.
Se trata, en definitiva, de un testimonio más de las consecuencias de la conquista masculina.

Más allá de leyendas y de historias poco contrastadas, volvamos a sumergirnos en los escalofriantes datos que se han obtenido después de analizar y reconocerse las incontables violaciones producidas en nuestro mundo puramente real.

En Afganistán e Irak las informaciones sobre violaciones a mujeres por parte de soldados estadounidenses parecen ser limitadas. Posiblemente la verdadera historia de la violación de estas guerras no saldrá a la luz hasta mucho después de que termine la ocupación de EE.UU. en dichos países, como suele ocurrir en la mayoría de los casos.

Nunca se tendrán cifras ciertas sobre estos hechos, el sentimiento de vergüenza de las víctimas mayoritariamente las mantendrá en silencio, además de que a estas violaciones, en numerosos casos, les sigue el asesinato. Se estima que por cada denuncia se han producido cien casos no denunciados.

En la guerra de la antigua Yugoslavia, la comisión Warburton calculó el número de víctimas de violaciones en 20.000 personas, mientras algunas ONGs elevaban esta cifra a 50.000. El portavoz de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Tadeusz Mozoviecki y el informe elaborado por la comisión Bassiouni, presentado en mayo de 1994, coincidieron en afirmar el carácter sistemático de las violaciones durante las guerras yugoslavas.

Durante la guerra de Vietnam, Susan Brownmiller, feminista, activista y periodista americana, así como escritora de libros como “Against Our Will: Men, Women and Rape” (Contra Nuestra Voluntad: Hombres, Mujeres y Violación); acusó a los soldados norteamericanos de violar a mujeres vietnamitas. Pero no ha sido hasta muy recientemente que se ha confirmado la dimensión de las atrocidades cometidas por las fuerzas estadounidenses en Vietnam, muy superior por cierto a la sospechada. Informaciones aparecidas en el Toledo Blade (19 de octubre de 2003) y en Los Angeles Times (6 de agosto de 2006) mencionan más de trescientas barbaries (incluidas violaciones) que acabaron siendo confirmadas por investigadores del ejército, y eso sin incluir el más notorio de los crímenes de guerra estadounidenses, la masacre de My Lai en 1968 durante la guerra en el mismo país.

Los conflictos en la República Democrática del Congo y en Darfur, como otros previos en Ruanda o en Bosnia-Herzegovina, Myanmar y Somalia, estuvieron y están salpicados de un sinnúmero de violaciones confirmadas.

El uso de la violación como instrumento de guerra pudo también comprobarse en conflictos recientes en Bangladesh, Camboya, Costa de Marfil, Chipre, Timor Oriental, Haití, Liberia, Perú y Uganda.

La violación es quizá la invasión más traumática que una persona pueda cometer sobre otra. Violar y ser violada/o presenta una serie de traumas físicos y psicológicos para ambas partes, aunque obviamente las auténticas víctimas son quienes las sufren y no quienes las realizan. La violación no es erótica, no es sensual, no es placentera. Es violencia y terror, expresados con sexo y poder.

Un caso particularmente oscuro de la acción humana tuvo lugar en la República Democrática del Congo (RDC). De acuerdo con un informe de la ONU, un soldado en la provincia septentrional de Kivi supuestamente violó y luego macheteó hasta la muerte a una mujer Hutu y a su bebé de tres meses. Un comunicado de prensa de la ONU dice que la violación resultaba emblemática de "las violaciones cometidas por la policía nacional congoleña y por grupos rebeldes armados, que incluían el asesinato y la violación de aldeanos y la extorsión y el robo a civiles". Yakin Ertürk, la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas en materia de violencia contra las mujeres, denunció la violencia sexual en la RDC como la peor que había visto en su vida.

De acuerdo con la ONU, se registraron 27.000 asaltos sexuales en 2006 en la provincia del sur de Kivi, y se cree que esto es sólo una fracción del número total de casos de violación en el país. "La violencia sexual en el Congo es la peor del mundo", dijo John Colmes, el subsecretario de la ONU para asuntos humanitarios. "El volumen de las cifras, la indiscriminada brutalidad, la cultura de la impunidad... son sobrecogedores".

Otros observadores occidentales se muestran igualmente apabullados por lo que aparenta ser un nivel sin precedentes de violencia sexual. Malteser International, una agencia de cooperación de la Orden Soberana de Malta que trabaja en el Congo oriental, informa de que en una aldea, Shabunda, el 70% de las mujeres admiten haber sido sometidas a violencia sexual.

Entre los perpetradores de violencia sexual en este país se hallan las tropas del gobierno congoleño, estimadas como criminales de la peor especie. Se incluyen también en esa categoría los llamados Rastas, grupos paramilitares que aterrorizan las zonas rurales secuestrando y violando mujeres, quemando bebés y masacrando a quienquiera les desafíe. El grueso de ellos procede de las antiguas milicias Hutu que se refugiaron en Ruanda después de las guerras genocidas de 1994 y sobrevivieron en el corazón de la selva. Están además, las milicias locales llamadas Mai-Mai, que apelan a una mitología militar más arcaica.

Por último, citaré el caso de la región de Darfur en Sudán occidental, lugar de terror sistemático desde 2003. De acuerdo con Amnistía Internacional, "en esos ataques se mata a los hombres, se viola a las mujeres y los aldeanos son dispersados tras el incendio de sus hogares; sus cosechas y su ganado, medios principales de su subsistencia, son también quemados o saqueados".

Se estima que, hasta la fecha, en Darfur, unos 2,5 millones de personas han sido desplazadas, más de 400.000 han muerto y un sinnúmero de mujeres y niñas han sido violadas o sexualmente aterrorizadas. Un informe de 2007 de Refugees International descubrió que "la violación de mujeres en Darfur no es esporádica o aleatoria, sino que está inexorablemente vinculada con la destrucción sistemática de sus comunidades". Sostiene que los milicianos janjawid, sostenidos por el gobierno, los “jinetes armados” o “milicia árabe", practican la violación como arma de limpieza étnica.

La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), es el tratado más comprehensivo de los derechos humanos de las mujeres y se orienta hacia el adelanto de la condición de la mujer en el mundo. Fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1979 y es, en esencia, el decreto internacional de los derechos de la mujer.

Desde aquí, valiéndonos de esta Convención y de otras Leyes y Tratados en materia de igualdad, de justicia social y de equidad, trabajando siempre con el enfoque de Derechos Humanos y de género como elementos transversales, apoyándonos en la educación continua de nuestra sociedad sobre una cultura de paz, potenciando el respeto a la diversidad religiosa, étnica, cultural, de conciencia, afectivo–sexual… así como contando toda la historia, podremos hacer visibles y enfrentarnos a estas atrocidades que son sufridas por personas cada día; a fin de reducir al máximo las realidades que han sido objeto de estudio en el presente ensayo, así como otros conflictos violentos que vulneran las vidas de gentes de muchos rincones del mundo.

Termino con dos hipótesis recogidas durante las clases de esta asignatura:

- El paso de una guerra o de un régimen brutal hacia la democracia determina un legado de violencia en el estado y en la población.

- La pena y la amargura pueden aliviarse al establecer la verdad de lo ocurrido durante un periodo histórico; es una de las mejores formas para detener las injusticias, esto es, visibilizar la verdad y ser conscientes de nuestra historia para aprender de lo ocurrido, así como por la necesidad de dignidad de las víctimas y personas afectadas.

Como diría Audre Geraldine Lorde, “soy mujer, soy negra, soy lesbiana, ¿cuál de las tres cosas acabará conmigo?”.

viernes, 27 de febrero de 2009

Efecto mariposa

Ocurre que el mundo, como todos sabemos, se encuentra interrelacionado. Desde sus componentes más primarios (agua, tierra, fuego y aire), hasta sus habitantes más “humanos” (las personas). Y en este contexto, es fácil comprender que cualquier movimiento o fenómeno que suceda en una parte del planeta, puede extender sus consecuencias hasta el punto geográfico más lejano. Esto es lo que se conoce como “efecto mariposa”, y tiene mucho que ver con la responsabilidad social de cada uno de nosotros, con el compromiso que se genera en cada persona, por el simple hecho de pertenecer a este mundo.

Después de un fin de semana de evaluación continua, he acabado dándome cuenta de la importancia que tiene el mejorar las cosas, y lo difícil que resulta a veces llegar a un consenso entre lo que es más adecuado, y más perjudicial. En el caso de la cooperación, la opción es clara. El desarrollo debe plantearse teniendo en cuenta las necesidades y las propuestas de mejora de los propios beneficiarios del proyecto, y nosotros (los cooperantes del norte) debemos actuar como agentes de apoyo que, llegado el momento preciso, se retirarán, puesto que la sostenilibidad del proyecto ya queda garantizada por la población local. Y hemos visto cómo cuando se ha hecho al contrario, se han provocado grandes desastres en la zona, al tiempo que se han perjudicado otras esferas de vital importancia (el medio ambiente, la salud y la seguridad de la población, el desarrollo sostenible…)
Y por supuesto, siempre la evaluación debe ser crítica, abordando aspectos positivos y negativos, y en base a este análisis, establecer nuevos objetivos, líneas de trabajo y resultados esperados para la próxima intervención.

Lo complicado, quizá, se presente cuando nos disponemos a evaluarnos a nosotros mismos. Nuestra conducta, en ocasiones, deja mucho que desear. Y lo cierto es que no sirve con tener buenos pensamientos y geniales propósitos, sino que lo realmente importante y complicado es desarrollar una vida llena de experiencias positivas, de errores, de metas alcanzadas, de lecciones aprendidas y de fracasos superados. Y para superarse a sí mismo, que al fin y al cabo debería ser la finalidad de todos los que poblamos la tierra, es necesario evaluarse desde una perspectiva objetiva y global, sin olvidar que pertenecemos a una comunidad muy grande y que, por tanto, nunca estamos solos.

El respeto de los Derechos Humanos debería constituir un elemento natural de nuestro organismo… desgraciadamente, lo que acabo de sugerir es simplemente una irracionalidad. Aunque si dicha irracionalidad se cumpliera, la humanidad se ahorraría tantos y tantos problemas, y agradecería tantas y tantas cosas…

jueves, 8 de enero de 2009

Mil y una opciones de vida

La vida es una serie de errores y una serie de aciertos. Creemos estar cerca de la perfección, cuando de repente nos damos cuenta de que somos prácticamente imperfectos. Tropezamos una y otra vez con la misma piedra y además, lo hacemos de mil formas diferentes. Somos capaces de pisotearnos a nosotros mismos, sin apenas ser conscientes y luego sufrir las peores consecuencias de nuestras propias autolesiones.

Supongo que estas sensaciones y estos comportamientos forman parte del aprendizaje de la existencia, y que por ello, todos tenemos derecho a equivocarnos y, por supuesto, a acertar. Ocurre a veces que tomamos una decisión y nos parece estar al borde de un altísimo precipicio. Sufrimos vértigo, sentimos el miedo… y ello nos hace retroceder en nuestra particular trayectoria. ¿Merecerá la pena saltar?...

Quizá pensemos demasiado en nosotros mismos, quizá a veces se nos olvide que todas las personas tenemos sentimientos y preferencias…
Elegir es vivir.