La vida es una serie de errores y una serie de aciertos. Creemos estar cerca de la perfección, cuando de repente nos damos cuenta de que somos prácticamente imperfectos. Tropezamos una y otra vez con la misma piedra y además, lo hacemos de mil formas diferentes. Somos capaces de pisotearnos a nosotros mismos, sin apenas ser conscientes y luego sufrir las peores consecuencias de nuestras propias autolesiones.
Supongo que estas sensaciones y estos comportamientos forman parte del aprendizaje de la existencia, y que por ello, todos tenemos derecho a equivocarnos y, por supuesto, a acertar. Ocurre a veces que tomamos una decisión y nos parece estar al borde de un altísimo precipicio. Sufrimos vértigo, sentimos el miedo… y ello nos hace retroceder en nuestra particular trayectoria. ¿Merecerá la pena saltar?...
Quizá pensemos demasiado en nosotros mismos, quizá a veces se nos olvide que todas las personas tenemos sentimientos y preferencias…
Elegir es vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario